Una mujer se accidentó mientras se trasladaba en colectivo hacia su trabajo. Además de la lesión física, el hecho provocó un daño psíquico que afectó su vida cotidiana y su desempeño laboral. La aseguradora se negó a indemnizarla porque consideró que el daño era transitorio, pero la Corte Provincial confirmó que las secuelas eran permanentes.